Expediente D.E.: 7325/0/2003 Cpo. 1

Expediente H.C.D.: 1390-U-2003

Nº de registro: O-9689

Fecha de sanción: 29/05/2003

Fecha de promulgación: 17/06/2003

Decreto promulgación: 1566



ORDENANZA Nº 15421



Artículo 1º .- Declárase de interés municipal el Programa CITEC (Centro de Innovación Tecnológica), que bajo la coordinación, gestión, evaluación y control del “Centro Interuniversitario di Ricerca Sui Paesi in Vía di Sviluppo” (CIRPS) (Centro Interuniversitario de Investigación sobre Países en Vía de Desarrollo), con el apoyo de la Cooperación internacional italiana y con la colaboración de la Municipalidad de General Pueyrredon y de la Universidad Nacional de Mar del Plata, tiene sede en el ámbito del Partido de General Pueyrredon y desarrolla sus actividades en la región.


Artículo 2º .- Declárase de interés municipal el Proyecto elaborado por la Facultad de Ingenieria (Universidad Nacional de Mar del Plata), denominado “Creación de un Polo Científico, Tecnológico e Industrial”, que toma como base la citada Unidad Académica y en los términos expresados en los Vistos y Considerandos que como Anexo I forman parte de la presente.


Artículo 3º .- Envíese copia de la presente, incluyendo los Vistos y Considerandos, al señor Embajador de Italia en la República Argentina, al señor Cónsul de Italia en Mar del Plata, al señor Director del CIRPS (Roma, Italia) y al señor Decano de la Facultad de Ingeniería (UNMDP).


Artículo 4º .- Comuníquese, etc..-


Dughetti Pulti

Schroeder Katz

B.M. 1774, p. 4 (15/08/2003)



A N E XO I

VISTO:

Que por Ordenanza Nº 14206/01 se aprobó el “Plan Municipal de Gestión Tecnológica” (PLAGETEC), que será el instrumento central para la promoción y fomento del desarrollo industrial del Partido de General Pueyrredon y su zona de influencia. Establece como objetivos generales:

  1. Modificar el entorno productivo, social y territorial (urbano y rural), utilizando herramientas y mecanismos que brinda la “gestión estratégica del desarrollo económico local”, con el fin de incrementar la calidad de vida de la comunidad.

  2. Contribuir a la construcción de un sistema estratégico regional de innovación tecnológica, y como objetivos específicos los siguientes:

1) Mejorar la infraestructura de apoyo al desarrollo de las diversas actividades productivas, alcanzando modelos de excelencia por su calidad y costo.

  1. Propiciar la movilización, el estímulo y la incorporación de la innovación tecnológica y organizativa en el tejido empresarial territorial, básicamente en las MIPYMES.

  2. Asegurar que los resultados del desarrollo económico sean accesibles a todos. Para ello es relevante el desarrollo de los pequeños emprendedores y la formación calificada de recursos humanos a todo nivel (expandir la educación general básica e incentivar la calificación profesional), para crear nuevos puestos de trabajo y aumentar así las condiciones de empleabilidad.


Que la presente propuesta se inscribe en el citado PLAGETEC, que fue declarado de interés provincial por la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires el 4 de abril del año 2002, mediante la actuación F-795/01-02.


Que, en el marco del PLAGETEC, mediante el Expediente Nº 1170-U-2003, se gestiona ante el Honorable Concejo Deliberante la aprobación del proyecto titulado “Creación de un conjunto de Agencias de Desarrollo Local ubicadas en los Municipios que conforman la “Región Mar y Sierras”, integradas en red por medio de una Agencia de Desarrollo Regional”.


Que durante el desarrollo del PLAGETEC se definió a la innovación como el proceso de invención más el de explotación, donde la invención cubre todos los esfuerzos dirigidos a crear nuevas ideas (concepción de ideas). El proceso de explotación, por su parte, incluye la transferencia al sector productivo de los resultados de la investigación y el desarrollo tecnológico, las etapas de diseño, fabricación, comercialización, ventas, financiación, capacitación, gestión y sistemas de información. En síntesis se puede definir a la innovación como un proceso total, continuo e integrado, mediante el cual se lleva una invención al mercado. O también como la creación y la comercialización exitosa de nuevos productos, servicios o formas de hacer negocios, incluyendo todas las actividades requeridas para alcanzar estos objetivos. Además, entendemos “la gestión de la innovación tecnológica como la organización y dirección de los recursos, tanto humanos como económicos, con el objetivo de aumentar la creación de nuevos conocimientos, la generación de ideas técnicas que permitan obtener nuevos procesos, productos y servicios o mejorar los ya existentes, la transformación de dichas ideas en prototipos de trabajo y la transferencia de esas ideas a las fases de fabricación, comercialización y uso” (E. B. Roberts, Director del Grupo de Gestión de Tecnología e Innovación, Instituto de Tecnología de Massachusetts –MIT-, en “Gestión de la innovación tecnológica”, Fundación COTEC, 1996).


Que se establece como adecuada referencia para la presente propuesta, entre otros documentos y bibliografía, la conferencia magistral titulada “La llamada paradoja europea: globalización, regionalización e innovación”, a cargo del Dr. José A. Sánchez Asiaín (Presidente de la Fundación COTEC para la innovación tecnológica, España, 1998).


Que durante los últimos veinticinco años asistimos a un proceso de profunda transformación de las economías avanzadas, cuyo resultado fue la erosión y a veces el derrumbe de algunos sectores industriales tradicionales, el nacimiento de otros nuevos, la profundización de las relaciones entre el sector servicios y el sector industrial, una notable modificación de los modos de diseñar, de producir y de comercializar la gran mayoría de los bienes y servicios, y la relevancia que cobraron conceptos tales como tecnología, transferencia, productividad, competitividad, calidad y seguridad.

Que sientan un precedente destacado, constituyendo doctrina, por ejemplo, el trabajo de la “Comisión de productividad industrial” del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que produjo el informe “Made in America”, luego tomado y aplicado por la Comunidad Europea bajo el título “Made in Europe”, proponiendo ambos, políticas para mejorar la capacidad de innovación, aprovechando el cambio tecnológico. También cabe mencionar el “Libro Blanco sobre Crecimiento, competitividad y empleo” (1994) y el “Libro Verde de la Innovación” (1995), ambos producto de los estudios de la Comunidad Europea. Estos y otros destacados trabajos, elaborados principalmente durante los últimos veinte años del siglo pasado, pusieron de manifiesto las dificultades y las barreras existentes para transformar en innovación los conocimientos básicos generados en las universidades.


Que el exitoso “Libro verde de la innovación” recomienda: “El nivel local y el regional son el escalón de proximidad más adaptado para llegar a las empresas, especialmente las MIPYMES, y proporcionarles los apoyos necesarios para que alcancen el nivel de competitividad que necesitan (recursos humanos, tecnológicos, financieros y de gestión). Constituye también el escalón de base donde entran en juego las solidaridades naturales y las relaciones se establecen con más facilidad. Es por ello el nivel en el que se pueden incitar y ayudar a las micro y pequeñas empresas, a reagrupar sus fuerzas en el seno de asociaciones para que, unidas, puedan enfrentarse a la competencia de las empresas mayores y con más medios, y hasta aprovechar las oportunidades que les ofrecen estas últimas”.

Que se concluyó, tanto en los EE.UU como en la Comunidad Europea, -a fin de alcanzar un adecuado nivel de competitividad especialmente con Japón-, en la necesidad de “producir un cambio importante de perspectiva en la definición de la política científica, cambio que ha consistido en la paulatina reducción del peso de esa investigación orientada a la promoción del avance del conocimiento sin búsqueda directa de aplicaciones prácticas, que ha tenido que ir cediendo, o al menos compartiendo, recursos humanos y financieros con la llamada investigación estratégica. Es decir, una investigación más orientada al servicio de objetivos socioeconómicos”.


Que en el siglo pasado, a partir de finales de la década del setenta, volvió a considerarse al sector industrial como prioritario en el desarrollo de las economías nacionales y regionales. El cambio producido puede sintetizarse en la oportuna expresión “la industria sí importa”, de los Profesores Cohen y Zysman (Universidad de Berkeley, EE.UU), que se convirtió en uno de los más poderosos alegatos a favor de una nueva industrialización. Tanto los EE.UU como la Comunidad Europea se preguntaban el motivo de los modestos resultados comerciales obtenidos, cuando disponían de la ciencia básica del más alto nivel mundial y de los científicos y tecnólogos mejor formados. Progresivamente veían que “se reducía su capacidad de trasladar ese diferencial de conocimiento a la oferta de procesos y de productos”. La solución, -con resultados exitosos-, exigió vías de mejora de la productividad y de la competitividad, y se centró en vincular la creación del conocimiento con la producción de riqueza, como también en la definición de modelos que facilitaran una integración eficaz en la empresa, tanto de los recursos humanos como de las tecnologías avanzadas, disponiendo de una estructura organizacional puesta al servicio de la innovación.

CONSIDERANDO:


Que las primeras intervenciones de la Cooperación Italiana en la Argentina se remontan al año 1983. Entre las diversas medidas adoptadas, concertadas en ocasión de la primera reunión de la Comisión Mixta Italo-Argentina celebrada el citado año, asumieron una particular relevancia aquellas asignadas a la Oficina de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores Italiano. A tal fin, las intervenciones desarrolladas comprendieron iniciativas específicamente productivas (concesión de créditos de ayuda para el apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas), proyectos de transferencia de tecnología y de formación profesional, para favorecer la modernización del sistema productivo argentino.


Que el interés de los dos países de continuar las actividades de cooperación quedó plasmado en el año 1986 con la firma del todavía vigente “Acuerdo de Cooperación Técnica”, donde, además de indicarse los sectores prioritarios para las intervenciones, se definieron los instrumentos de actuación y las normas generales aplicables a la gestión de los proyectos. El acuerdo fue seguido del llamado Tratado RAPIA (Relación Asociativa Particular entre Italia y Argentina), suscripto en 1987 en coincidencia con la entrada en vigor del nuevo marco de la Cooperación Italiana para el Desarrollo (Ley nº 49/1987).


Que el tratado RAPIA tiene una validez política general, destinada a favorecer la realización de iniciativas comunes para todos los posibles sectores de colaboración: político, cultural, comercial, cooperación científica-tecnológica y cooperación para el desarrollo. Respecto a este último aspecto, un posterior acuerdo, -firmado en el año 1988-, creó el “Secretariado Permanente Argentino - Italiano” (S.P.A.I.), cuyas funciones son las de verificar el estado de las aplicaciones del Tratado RAPIA y la de examinar cualquier otro argumento concerniente al Tratado mismo.


Que en el ámbito del VI SPAI se acordó, en diciembre de 1995, el “Programa Integrado de Cooperación Técnica” (PICT), con el objetivo de contribuir al mejoramiento en calidad y cantidad de los servicios de base y de aquellos con elevado contenido innovador para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES). Específicamente se estableció: “La realización y apoyo, en forma integrada, de iniciativas de cooperación en el campo de emprendimientos privados, de la cooperación universitaria y del mejoramiento de las condiciones sociales y laborales”.

Que también se estableció que las actividades del PICT se desarrollarían en el territorio de la Provincia de Buenos Aires, respondiendo a la significativa participación de la misma en el total de la producción y ocupación nacional y a la existencia de iniciativas y experiencias institucionales orientadas en el mismo sentido que las previstas. El Programa fue diseñado para funcionar a través de la articulación de tres componentes: “Servicios Innovativos y Coordinación Transversal”, “Gran Buenos Aires y Foro” y el “Programa CITEC”, denominado originalmente “Centro de Innovación y Polo Tecnológico”.


Que los “Servicios Innovativos y Coordinación Transversal”, son gestionados por la Dirección General de Cooperación al Desarrollo del Ministerio de Relaciones Exteriores Italiano (DGCS), con el objetivo específico de desarrollar y mejorar, a través de la oferta de asistencia técnica puntual y de la formación, servicios de tipo innovativo a favor de las MIPYMES a nivel provincial, constituyendo de tal manera un sistema de referencia institucional y de apoyo técnico permanente a las iniciativas locales.


Que el “Gran Buenos Aires y Foro”, es un componente denominado ONG (Organización No Gubernamental) por estar a cargo de un Consorcio formado por las ONG’s italianas “Associazione per la Participazione allo Sviluppo” (APS) y “MOVIMONDO”. Su objetivo específico es activar sistemas territoriales de promoción de los servicios (STePS) en municipios del conurbano bonaerense y en un grupo de municipios de la Provincia, a través de la creación de una red de servicios integrados entre los diversos actores locales, a beneficio de las MIPYMES.


Que el PICT, inspirándose en el modelo italiano de los distritos industriales, se propone favorecer la aparición de áreas territoriales homogéneas, actuando en particular sobre los municipios y sobre todas aquellas instituciones (universidades, asociaciones empresarias, asociaciones en general, centros de servicios) que tienen relación con el desarrollo del territorio.


Que para concretar sus objetivos, se acordó llevar a cabo un estudio de factibilidad, destinado a definir los parámetros del Programa en cuestión y a su vez, estudiar la posibilidad de concreción del mismo. Dicho estudio fue realizado por un equipo de trabajo italo-argentino durante el período comprendido entre el 26 de abril y el 15 de julio de 1996.


Que el mismo año, una misión técnica del Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia (MAE) visitó las universidades nacionales ubicadas en territorio bonaerense, invitándolas a participar del Programa. La Universidad Nacional de Mar del Plata aceptó la invitación y presentó su correspondiente propuesta, a efectos de su evaluación.


Que el MAE realizó oportunamente una licitación convocando a instituciones del sistema universitario italiano capaces de implementar el proyecto. El “Centro Interuniversitario di Ricerca sui Paesi in via di Sviluppo” (CIRPS), (Centro Interuniversitario de Investigación sobre Países en Vía de Desarrollo), con la ayuda del “Centro Analisi Sociale” (CAS), (Centro de Análisis Social), presentó su candidatura, -al igual que otras organizaciones del mismo rango-, y ganó el concurso. El CIRPS, con sede en Roma, fue creado en 1988 por un conjunto de universidades italianas, -conducido por la “Universitá degli Studi di Roma La Sapienza”-, a fin de “responder a la exigencia de coordinar las actividades italianas de cooperación al desarrollo de carácter universitario”. Su finalidad institucional es la promoción y el desarrollo de actividades de cooperación, en particular con los países en vías de desarrollo, incluyendo la gestión de iniciativas referidas a la investigación científica, desarrollo e innovación tecnológica, académicas, de formación (cursos de especialización, maestría, doctorado), didáctica, programas de actualización y suministro de servicios, intercambio de personal universitario, vinculación y apoyo con el mundo no académico, consultoría, entre otros.


Que en el mes de diciembre de 1998 la Cooperación Italiana, -a través de la visita a Mar del Plata del Dr. Leonello Tassoni-, informó oficialmente que el proyecto presentado por la Universidad Nacional de Mar del Plata fue seleccionado, considerando también su excelente articulación con la Municipalidad del Partido de General Pueyrredon, constituyendo ambas instituciones, las contrapartes locales de la componente “Centro de Innovación y Polo Tecnológico” (CITEC). El CIRPS fue la contraparte italiana seleccionada.


Que finalmente el 1º de abril del año 1999 comenzó oficialmente su tarea el “Programa CITEC”, destacándose desde entonces la conformación de un Comité Técnico-Científico garante de la evaluación y control de las actividades del mismo, formado por las máximas autoridades de la estructura del CIRPS. Se establecieron como “finalidad y objetivos del CITEC”, los siguientes:

  1. Contribuir al incremento y mejoramiento de la disponibilidad de servicios de asistencia técnica, con elevado contenido innovativo, a favor de las empresas del Partido de General Pueyrredon y su área de influencia, a fin de impulsar el desarrollo económico y social de la región.

  2. Difundir la cultura de la innovación como mecanismo idóneo para el desarrollo local.

  3. Transformar al CITEC en eje de los servicios tecnológicos a nivel territorial.

  4. Coadyuvar al crecimiento de la tasa de empleo a nivel local y regional y a la disminución del índice de mortalidad de las MIPYMES.

  5. Asistir con alto grado de calificación a las empresas, a efectos de incentivar el crecimiento de su productividad y competitividad.

  6. Introducir las innovaciones tecnológicas y/o servicios necesarios para promover el “aggiornamiento” de las empresas, así como también, canalizar las oportunidades ofrecidas por las organizaciones nacionales e internacionales que intervienen en el tema.

  7. Implementar un sistema integrado interinstitucional que favorezca el nacimiento y el desarrollo de MIPYMES.

  8. Establecer y afianzar vínculos de cooperación multilateral con países y organismos nacionales e internacionales.

  9. Adaptar a nuestro contexto la experiencia italiana entre otras, en el diseño de los modelos de transferencia tecnológica a las MIPYMES.

  10. Desarrollar un ambiente de discusión de la problemática local y regional vinculada a las MIPYMES, tal que permita una tarea de transferencia constante de los conocimientos generados a nivel local, como así también, la difusión de avances tecnológicos de otros circuitos de investigación y desarrollo del país y del exterior.

  11. Organizar una metodología de publicaciones de interés para el sector empresario y de investigación y desarrollo local, entre otros.

  12. Relacionarse institucionalmente con otros Centros, Institutos y/u Organismos nacionales e internacionales reconocidos.

  13. Gestionar subsidios y becas a organismos reconocidos del ámbito municipal, provincial, nacional e internacional.

  14. Consolidar el CITEC y fomentar la creación de la Incubadora de empresas, a fin de sentar las bases para la creación del Parque Científico y Tecnológico de Mar del Plata (PATMAR).


Que durante el desarrollo del “Programa CITEC” (1999-2002), se concretaron diversas acciones tales como: conformación del Comité de Coordinación, integrando a los representantes del sector productivo; definición de la estructura organizativa del CITEC; selección y formación del personal del Centro; dictado de cursos de extensión y de seminarios de sensibilización; visita de expertos italianos en distintas áreas de interés; realización de un seminario internacional; desarrollo de actividades en los sectores seleccionados como prioritarios: alimentario, textil y servicios; estudios tendientes a la introducción de un sistema estándar de calidad y de certificación de la producción; análisis y definición de estrategias de acción a fin mejorar la capacidad de acceso al crédito financiero disponible en el país; transmisión de la experiencia italiana sobre transferencia de tecnología a las MIPYMES; relevamiento de información técnica de las empresas locales; entre otros.


Que se destaca en particular, la visita y asesoramiento del Presidente de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos Italianos (APSTI), con quien se estudió y definió que el Parque Tecnológico de Mar del Plata (PATMAR) debería integrarse, básicamente, mediante la Incubadora de empresas y el Centro de Innovación. Este último brindaría servicios para la innovación, de información, de certificación, de marketing territorial, contando además con una escuela internacional de management, entre otros.


Que también se definió la “Metodología CITEC de atención a las MIPYMES”, cubriendo las etapas de: prediagnóstico; encuestas; selección de empresas aptas para proyectos de innovación; entrevistas puntuales a fin de detectar y relevar las necesidades de innovación; identificación de áreas a innovar en la empresa entrevistada (calidad, seguridad, administración, producción, marketing, otros); elaboración del anteproyecto y proyecto de innovación; gestión, administración y control del proyecto.


Que finalizado el Programa original en el año 2002, la Cooperación Internacional Italiana resolvió darle continuidad, iniciando una nueva etapa, evaluando y revisando lo actuado, profundizando y consolidando determinadas áreas consideradas de interés prioritario, ahora bajo la denominación de “PROGRAMA CITEC”.


Que a tal efecto, continúa como contraparte local el “Ministerio de la Producción y el Empleo” de la Provincia de Buenos Aires, por Italia la “DGCS del Ministero degli Affari Esteri”. La coordinación, gestión, evaluación y control está a cargo del CIRPS, contando con la colaboración de la Municipalidad del Partido de General Pueyrredon y de la Universidad Nacional de Mar del Plata.


Que dentro de un contexto como el actual, cada vez más competitivo, el Programa CITEC, nacido fruto de la cooperación italo-argentina, en esta nueva etapa, ratifica que su accionar se enmarca dentro de las iniciativas público-privadas de asistencia al sector MIPYMES, basando su eje de acción en el acceso al crédito, a la tecnología disponible y a los nuevos mercados y negocios. Su organización, basada en la flexibilidad y operatividad, son garantes de una asistencia técnica especializada a las empresas, de la consolidación de las actividades de investigación y del desarrollo de las capacidades gerenciales de los gestores de MIPYMES, para la creación e implementación de nuevos emprendimientos y/o nuevos sectores de actividad. Por su parte, mediante la Cooperación Italiana se aplicarán algunos de los procesos innovativos desarrollados con éxito en Italia en la creación de áreas territoriales homogéneas, como la creación de consorcios de comercialización y de distritos productivos. Se destaca como valor agregado, que la binacionalidad del Programa permite partir desde un contexto de confianza para el desarrollo de canales comerciales entre Argentina e Italia.


Que a fin de cumplir el objetivo de esta nueva etapa, el “Programa CITEC” estableció básicamente servicios de: asistencia y consultoría tecnológica; de acceso al financiamiento a la innovación; a la comercialización (exportación); para el uso de las tecnologías de la comunicación y la información (TIC); la creación de un centro de recursos estratégicos; y el desarrollo de programas de capacitación para profesionales y empresarios de la zona; entre otras actividades.


Que con fecha 2 de mayo del año 2003 el Programa CITEC inauguró su portal Internet www.mercosurpymes.com, poniendo a disposición una serie de herramientas destinadas a la mejora de las empresas, fundamentalmente en temas relacionados con el comercio exterior, el financiamiento y la transferencia de tecnología. Entre las secciones ofrecidas cabe destacar: base de datos de productos ofrecidos, incluyendo foto, descripción, etc.; motor de búsqueda de “oportunidades comerciales” (área exportación, identificando pedidos de productos del exterior); base de datos de los proyectos de investigación y oferta tecnológica de la Universidad Nacional de Mar del Plata, extendiéndose a futuro a otras universidades de nuestro país y del exterior; consultoría on line; listado de proveedores de servicios relacionados con el comercio exterior; directorio con sitios web de interés; calendario de ferias y exposiciones; noticias actualizadas sobre comercialización, financiamiento y transferencia de tecnología; entre otros.


Que la Facultad de Ingeniería (FI) dependiente de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), -en particular a partir de la recuperación de las instituciones democráticas-, fue pionera en nuestro país en propiciar y alcanzar la efectiva vinculación de los actores centrales del desarrollo, a saber: el “Sistema académico-científico-tecnológico”, el “Estado”, el “Sector productivo de bienes y servicios, públicos y privados” y el “Sistema financiero”, por medio del establecimiento de una compleja red interactiva, tomando como base el modelo de Jorge A. Sábato y Natalio Bottana (Bellagio, Italia, 1968). A tal efecto, en una clara definición política, oportunamente reemplazó la clásica “Secretaría de Extensión” por la “Secretaría de Tecnología, Industria y Extensión”, desarrollando actividades locales y regionales (cursos, seminarios, congresos, programas de sensibilización, etc.), generando proyectos específicos, proponiéndole al Consejo Superior Universitario, efectivos mecanismos que faciliten la vinculación de la universidad con la sociedad en general, y en particular con el sector empresario e industrial. Varias propuestas, sumadas a las generadas por el Rectorado, se concretaron con la aprobación de normas ágiles y flexibles que hoy facilitan y estimulan la política de transferencia de tecnología y de creación de empresas en la UNMdP.


Que tal política se plasmó en una serie de documentos, -generados por la FI y por la UNMdP-, varios de los cuales oportunamente dieron origen a un conjunto de actuaciones administrativas y decisiones favorables de los diversos cuerpos colegiados. La mayoría fue difundido a nivel nacional e internacional, y varios de ellos puestos a consideración de diversos organismos integrantes de la cooperación internacional. Entre los más destacados cabe mencionar los siguientes:

  1. Centro de tecnología informática (con la Cooperación Internacional Italiana). 1987.

  2. Proyecto final-Trabajo final de graduación. Inserción del profesional en el desarrollo industrial. Línea del profesional emprendedor. 1987.

  3. Parque Tecnológico Mar del Plata (PATMAR). Un análisis preliminar. 1987.

  4. Formación de ingenieros para el desarrollo tecnológico. 1989.

  5. Centro de incubación de empresas de la Facultad de Ingeniería (CIEFI). Análisis y diseño. 1990.

  6. Parque Tecnológico Mar del Plata (PATMAR). Asistencia técnica y financiación para la realización de un estudio de factibilidad técnico-socio-económica para su creación (con la Cooperación Internacional Italiana). 1990.

  7. Universidad-Ciudad. 1991.

  8. El Polo tecnológico de Mar del Plata. 1991.

  9. La vinculación universidad-empresa. El modelo de la FI-UNMdP. 1993.

  10. Cátedra abierta al pensamiento científico-tecnológico Profesor Jorge A. Sábato. 1993.

  11. La vinculación universidad-empresa en la UNMdP. 1993.

  12. Plan Director de la UNMdP. Modelo multipolar. 1993.

  13. Centro de Incubación de Empresas Mar del Plata. 1995.

  14. Incubadora de empresas Mar del Plata (INCUMAT). 1996.

  15. Propuesta que dio origen al Programa CITEC, presentada ante el PICT. 1996. Centro de Innovación Tecnológica Mar del Plata (CITEC). Programa integrado italo-argentino.


Que en particular se destaca que el documento indicado en el item 4) fue considerado en el “VIII Encuentro Nacional del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería” (CONFEDI) de la República Argentina (San Juan, 1990), recomendándose por unanimidad su puesta en práctica en las Facultades de Ingeniería de nuestro país. Todo los documentos citados fueron girados como aporte al “Programa de incubadoras de empresas productivas y de base tecnológica” del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, del Instituto para el Desarrollo Bonaerense (IDEB), de la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) de la Provincia de Buenos Aires, presentados a consideración en diversos talleres, seminarios y congresos nacionales e internacionales, ante organismos nacionales e internacionales y además fueron utilizados como referencia y puestos a consideración del PICT, para la elaboración del Proyecto “Programa CITEC”. Cabe destacar que el Proyecto PATMAR, indicado en el item 6), con fecha 2 de noviembre del año 1990 fue avalado por el Sr. Intendente Municipal, el Sr. Rector de la UNMdP, los Sres. Presidentes de la UCIP (Unión del Comercio, la Industria y la Producción), Consejo Empresario y Fundación Tecnológica y por el Sr. Decano de la FI-UNMdP, elevándose a consideración del Gobierno Nacional y de la Cooperación Internacional Italiana.


Que por su parte el Plan Director de la UNMdP, -indicado en el item 12)-, a través de un modelo multipolar, propone el desarrollo de diversos polos tales como el Polo Institucional-Cultural (área centro), el Polo de las Ciencias Humanas y Sociales (Complejo Universitario M. Belgrano - CUMB), el Polo Agro-Técnico (Estación experimental, Facultad Ciencias Agrarias-INTA, Balcarce), el Polo de las Ciencias Biológicas y del Mar (Ruta 11, Km. 25) y el Polo de las Ciencias Básicas y la Tecnología, integrado por las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Exactas, más una parte de la Facultad de Arquitectura. Este último incluye la construcción de un centro de innovación tecnológica y de una incubadora de empresas, además de laboratorios, talleres y servicios complementarios. Originalmente se propuso su construcción en la actual Estación de cargas del Ferrocarril. Dado que esta idea no prosperó, la Ordenanza Municipal Nº 14206/01, -mediante la cual el Honorable Concejo Deliberante aprobó el PLAGETEC-, invita a la UNMdP a construirlo en el Parque Industrial General Savio, hablándose oportunamente de la cesión de 10 hectáreas. Finalmente la UNMdP resolvió construirlo en las tierras disponibles ubicadas en la calle Colón y 248, con aportes del Plan Nacional de Infraestructura del año 2001, que fue suspendido como es de público conocimiento. Esta realidad exigió la búsqueda de nuevas alternativas, dadas las ya históricas limitaciones edilicias de la FI.


Que se define como un “polo tecnológico” el resultado de la reunión dentro de una región, de institutos de investigación, universidades y centros tecnológicos gubernamentales y privados que desarrollan actividades en los campos de interés de la tecnología nacional, siguiendo la vocación sectorial de cada región. Prestan servicios técnicos y conducen investigaciones y proyectos, tanto por la iniciativa de sus componentes, como así también por solicitud de las empresas de la comunidad ubicadas o no en la región, o del propio gobierno, quien además debe generar el marco apropiado, incentivar el clima investigador, apoyar la innovación y el desarrollo de tecnología en el seno de la empresa. Estos polos, -fruto de la concentración de centros generadores de formación técnica y científica-, garantizan la consolidación de una tecnología nacional, buscando suplir las necesidades específicas de la comunidad donde se encuentran localizadas, generando también, un efecto multiplicador que supera sus áreas de influencia directa, involucrándose además en nichos comerciales internacionales. Se destaca que la experiencia exitosa mundial indica que, las regiones donde ya existe la generación de investigaciones a través de universidades, y/o institutos, y/o centros y donde ya existe una concentración industrial, -tal el caso del Partido de General Pueyrredon-, son potenciales lugares para el desarrollo de polos tecnológicos según la definición expresada. Se entiende como parque tecnológico el nivel superior y más desarrollado de un polo tecnológico (eventualmente de un conjunto de polos tecnológicos). (“El polo tecnológico de Mar del Plata, por J. D. Petrillo, en “La ciudad posible”, de E. Aprile, 1991)


Que cabe recordar que la “International Association of Science Parks” (IASP), definió el 6 de febrero de 2002 a través de su Consejo de Dirección Internacional que, un Parque Tecnológico (o Científico o Tecnópolis) es:

  1. Una organización gestionada por profesionales especializados, cuyo objetivo fundamental es incrementar la riqueza de su comunidad, promoviendo la cultura de la innovación y la competitividad de las empresas e instituciones generadoras de saber instaladas en el Parque o asociadas a él;

  2. A tal fin, un Parque Tecnológico estimula y gestiona el flujo de conocimiento y tecnología entre universidades, instituciones de investigación, empresas y mercados;

  3. Impulsa la creación y el crecimiento de empresas innovadoras mediante mecanismos de incubación y de generación centrífuga (spin-off), y

  4. Proporciona otros servicios de valor añadido así como espacio e instalaciones de gran calidad.


Que la Facultad de Ingeniería (UNMdP) inició el pasado año gestiones informales ante la Cooperación Internacional Italiana, a través del CIRPS, proponiéndole a este último Centro, la elaboración de un programa conjunto científico, tecnológico e industrial, solicitándole además el correspondiente aporte técnico y económico. Tal propuesta fue oficializada mediante la nota que el Sr. Decano de la citada FI, con fecha 8 de abril de 2003, le envió al Sr. Secretario Ejecutivo del CIRPS, a su sede en Roma (Italia), proponiéndole la “Creación de un Polo científico, tecnológico e industrial”, con base en la Facultad de Ingeniería local, integrándose a futuro a desarrollos similares, en el marco del “Plan Estratégico de Mar del Plata”, del “PLAGETEC”, y de las definiciones abordadas. Lo hace en atención al personal docente, investigador y de apoyo, con vasta experiencia y altamente calificado que dispone la citada Unidad académica, -conformando “masa crítica” en diversas áreas de excelencia-, como también a su disponibilidad de laboratorios y equipamiento asociado, -aunque limitados en el marco de la situación presupuestaria vigente-, como también a sus grupos científicos, tecnológicos y de apoyo técnico consolidados. Propicia la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica (I+D+i), la transferencia de tecnología al sector productivo, y la creación de nuevas empresas innovadoras, como también la movilidad entre el personal de la empresa y de la universidad. Promueve la formación de “entrepreneur” y de “intrapreneur”, desarrollando el espíritu emprendedor y la cultura empresarial. Permite concretar en su totalidad el proyecto indicado con el item 4), titulado “Formación de ingenieros para el desarrollo tecnológico” (1989) que, -a través del trabajo final de graduación-, promueve desarrollar la capacidad de trabajo en equipos interdisciplinarios y la integración de los estudiantes al mundo del trabajo, generando: a) ingenieros emprendedores; b) ingenieros de producción, mantenimiento o dirección industrial; c) ingenieros dedicados a la investigación científico-tecnológica. Esta posibilidad está fuertemente ligada al Centro de Innovación Tecnológica y a la creación de la Incubadora de Empresas, a la formación de recursos humanos al más alto nivel (cursos de especialización, carreras de maestría y doctorado) en el área de la Dirección Estratégica de la Tecnología y la Innovación, como también a la formación de profesores en Educación Tecnológica y su inserción en los trayectos técnico-profesionales, en particular el área tecnología, de la Educación polimodal.


Que la propuesta del Sr. Decano incluye como punto central, que la Cooperación Internacional Italiana por medio del CIRPS, analice la factibilidad de adquirir el edificio colindante a la FI, -hoy en venta-, a fin desarrollar el Proyecto conjunto en cuestión. Considera que a fin de explotar el “factor de concentración espacial”, en el mismo podrían funcionar, entre otras, las actuales dependencias del CITEC; la Agencia de Desarrollo Local/Regional; el Centro de Incubación de Empresas de la Facultad de Ingeniería (CIEFI) utilizando los galpones existentes, asociado a un Centro de creación y desarrollo de empresas y de empresarios (por el desarrollo básico de este punto referirse al PLAGETEC, Considerandos, Parte VI: Las incubadoras de empresas); la Unidad de Vinculación Tecnológica (UVT) de la UNMdP; como también la futura ampliación de la FI a definir, tanto de aulas y laboratorios hoy faltantes como también dependencias para algunos departamentos relegados. Propone como novedad la gestión de la donación por parte de las experimentadas y prestigiosas empresas italianas, líderes mundiales en el tema, de una línea de manufactura flexible, con funciones didácticas (enseñanza) pero también para brindar servicios a terceros, destinada al Departamento de Ingeniería Industrial y a su reciente creada carrera de grado. Se agrega a las presentes actuaciones (expediente) copia de la citada nota a cuatro fojas, cuyo contenido se comparte y avala.


Que el Sr. Intendente Municipal, mediante la nota de fecha 25 de abril de 2003 y cuya copia se agrega al expediente a dos fojas, le comunicó al Sr. Secretario Ejecutivo del CIRPS, con sede en Roma (Italia), su aval a la propuesta del Sr. Decano de la Facultad de Ingeniería.


Que la República Argentina a la fecha, lamentablemente, alcanzó uno de sus niveles más bajo de inversión de sus recursos públicos y privados destinados a la I+D+i, resultando inferior al 0.4 % de su Producto Bruto Interno, porcentual que deberá incrementarse drásticamente y sostenerse, a no menos del 1 %, recordando que los principales países industrializados rondan una inversión del 3 % de su PBI. Precisamente, la mayor inversión les permite a los países más desarrollados mantener su liderazgo en áreas de grandes transformaciones como la biología, la electrónica, las telecomunicaciones, los sistemas informáticos, entre otras disciplinas, lo cual incrementa la asimetría entre las naciones avanzadas y las atrasadas tecnológicamente.

Que al decir de la Dra. Moss Kanter (Universidad de Harvard, EE.UU), “el proceso de globalización está trayendo consigo una proliferación de iniciativas no sólo por parte de los Estados, sino también por parte de las regiones y de las ciudades, para atraer y mantener a las mejores empresas y los puestos de trabajo de mayor calidad”. Plantea, como tema central, el cómo aprovechar las emergentes fuerzas globales para beneficio local, insertándose dinámicamente en el proceso de cambio global, en lugar de sufrir sus efectos indeseados.


Que deberemos incrementar las actividades de I+D+i, tanto públicas como privadas, promoviendo según recomienda la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) (Manual de Frascati), investigación básica y aplicada y desarrollo (experimental) de tecnología, de excelencia, que incluya la capacidad de desarrollo de patentes. Le corresponde a las administraciones públicas la coordinación de esfuerzos y el diseño de interfases de comunicación más efectivas entre las instituciones dedicadas a la creación de conocimiento y las instituciones que integran el mundo de la empresa. En nuestro caso debemos continuar el camino iniciado, profundizando la redefinición de los roles a cumplir por la universidad y la infraestructura científico-tecnológica, la empresa, la administración municipal y la banca pública y privada, favoreciendo la creación de una red interactiva de relaciones. Cabe destacar que existen diferentes y probadas estructuras de interfaz para favorecer las actividades de I+D+i, que convendrá organizar, destacándose las siguientes: 1) las oficinas de difusión y de transferencia de resultados de las investigaciones, asociadas a los programas de estímulo a tales actividades (incluye la organización de la oferta desde el sistema público, el incremento de contratos de cooperación y el apoyo a las funciones de transferencia y protección de la tecnología, entre otros); 2) Fundaciones específicas, citándose como ejemplo la “Fundación Universidad-Empresa de Madrid (España), creada en 1973, a fin de estimular la celebración de contratos y la formación especializada; 3) Las incubadoras de empresas, parques y polos científicos y tecnológicos, en los cuales la existencia de un espacio común ha facilitado la interacción y la creación y desarrollo de empresas de base tecnológica. Las relaciones de las empresas con el resto de los agentes del sistema de innovación son especialmente importantes en los procesos de cooperación tecnológica, tal lo demuestra el modelo de la “triple hélice” (empresa, universidad y administración), desarrollado por Etzkowitz y Lyndersdoff (2000), de aplicación para definir las políticas públicas más adecuadas (“Gestione dell´innovazione”, E. Corti, Edizione Scientifiche Italiane, 1997; “La gestión de la innovación y la tecnología”, Hidalgo, Serrano, Pavón, Ediciones Pirámide, 2002).


Que debe considerarse además que la clave en la fuerza del desarrollo está también en lograr la adecuada vinculación entre el sector público y privado, la educación, la ciencia y la tecnología. Precisamente su articulación es una de las principales funciones de la “Gestión del conocimiento” (GC), en especial a los efectos de potenciar el “Capital Intelectual Social” de un determinado espacio o contexto. La GC se refiere a la dinámica en la capacidad de aprender y generar conocimiento nuevo o mejorar el que existe. Por ende, una de las nuevas funciones del Estado debería ser garantizar el acceso al desarrollo de los sectores más excluidos, a través del fortalecimiento de su capacidad de aprender y de su acceso al capital intelectual social, minimizando el riesgo de la apropiación privada del conocimiento clave, y el perjuicio que ello conlleva a los procesos democráticos y a la gobernalidad. La tecnología y su generación juega un rol destacado como soporte a la gestión, pero por si sola no produce los impactos que se necesitan. La experiencia recogida por la puesta en vigencia de sistemas de estas características en los países desarrollados, demuestran que han logrado aumentar drásticamente la dinámica en la recuperación de sus economías. En América Latina, aún existen temores y barreras a los cambios. (“Introducción a la gestión del conocimiento aplicada al sector público”, Marta Peluffo, Edith Catalán, CEPAL-ILPES, 2002).

Que “la inversión en educación, en innovación y la creación de nuevos mecanismos de colaboración entre agentes e instituciones, son tres componentes esenciales en la generación de riqueza cuya acumulación puede resultar más fácil en marcos territoriales y culturales con identidad propia (local y regional), siempre que mantengan la apertura y la orientación hacia las emergentes oportunidades globales actuales”.


Que se considera que tanto la Facultad de Ingeniería (UNMdP) como el Programa CITEC y el CIRPS, constituyen un ejemplar caso de vocación y de capacidad de contribuir a dar forma y dirección al futuro, en lugar de adaptarse pasivamente.




OrdenanzaNº15421 7