En un colmado recinto
de sesiones se desarrolló hoy el acto de entrega
de las menciones y los premios del Concurso intercolegial
para la concientización contra la Violencia de
Género y el Maltrato hacia la Mujer, que se desarrolló
en el ámbito del Partido de General Pueyrredon
durante el corriente año, organizado por el Honorable
Concejo Deliberante.
El acto contó con las presencias del Presidente
del Cuerpo Deliberativo local, Marcelo Artime; la concejal
Leticia González (UCR, titular de la comisión
de Derechos Humanos); la titular de la Dirección
General de la Mujer, Alejandra Patuto; el concejal Gerardo
Cirese (AM), el secretario de Educación, Néstor
Lofrano; Yamila Zabala Rodríguez (Abuelas de
Plaza de Mayo), Alba Salinas (Centro de Apoyo a la Mujer
Maltratada, CAMM), los periodistas Belén Cano
(Diario El Atlántico) y Daniel Della Torre (Diario
La Capital) y Beatriz Arza, defensora del Pueblo.
Asimismo, el jurado del concurso estuvo compuesto por
Artime, González, Carmen Ledda Barreiro (de Abuelas
de Plaza de Mayo), Maria Luisa Corlatti -Madres de Plaza
de Mayo Línea Fundadora-, Alba Salinas -del Centro
de Apoyo a la Mujer Maltratatada, CAMM-, los periodistas
Belén Cano y Daniel Della Torre, Beatriz Arza,
defensora del Pueblo de General Pueyrredon, y Agustina
Palacios -directora de la Oficina de Promoción,
Igualdad y Prevención de la Discriminación
de la Municipalidad, Omudi-.
Con el objetivo de generar conciencia, hacer aportes
en la búsqueda de soluciones y de un cambio cultural,
se apuntó a educar a las nuevas generaciones
respecto a una problemática que está vigente.
Es por ello que se apuntó a lograr el compromiso
participativo de alumnos de diversas escuelas del distrito.
Al hacer uso de la palabra, Artime admitió tener
“mucho entusiasmo por la gran participación
que hubo, ya que el objetivo es que en todo este proceso
distintas entidades y colegios sean creativos, apelen
a la mejor manera de expresión para afirmar -a
tavés del arte- un no rotundo a la violencia
de género. Debemos evitar entender a cualquier
forma de violencia como un hecho normal, y evitar expresar
justificativos cada vez que ocurre algún episodio
violento”. Y añadió que “estamos
muy contentos que chicos y chicas de esta edad, con
el incentivo de docentes y directivos, decidan participar
y dedicar unos meses al margen de las matrículas
para haberse puesto a trabajar en este tema”.
Por su parte, Della Torre enumeró los que –a
su entender- fueron los tres grandes hitos de la violencia
de género en Mar del Plata. “En 1988, Carlos
Monzón asesinó a su mujer, Alicia Muñiz.
Y por primera vez este tema se visualiza, se pone frente
a la sociedad como una problemática que venia
ocurriendo pero que se tapaba, entre muros, en el marco
de la privacidad. Entonces, Mar del Plata tuvo el triste
privilegio de ser el lugar donde se montó un
escenario muy mediático que a nivel nacional
puso en tela de juicio esta cuestión”.
En segundo término, “el 1 de julio de 1996
–recordó Della Torre-, Jacqueline Fernández
apareció muerta en la ruta 226, y luego hubo
una sucesión de homicidios. Esto trascendió
a nivel internacional y sorprendió a la ciudad.
En el término de 5 a 6 años, hubo alrededor
de 50 mujeres asesinadas y desaparecidas. Lo curioso
es que mientras ocurrían estos hechos -con cierta
espectacularidad-, la ciudad permanecía absolutamente
indiferente. La excepción ocurrió cuando
a principios de 2001, asesinaron a Natalia Melmann en
Miramar, que provocó una movilización
de 2000 personas”.
Finalmente, evocó que el tercer episodio sucedió
hace tres años, “cuando un cable de la
agencia EFE detalló que el área de la
mujer de la ONU daba cuenta de un informe señalando
que en el mundo había dos ciudades que tenían
una epidemia de homicidios de mujeres: Ciudad Juárez,
en México, y Mar del Plata. El tema no tuvo repercusión
aquí –lamentó Della Torre-, pero
éste (el concurso intercolegial) es el cuarto
hito importante. Demuestra que hay que trabajar las
problemáticas donde más efectivo es tratarlas.
Vivimos la peor de las inseguridades, que es vivir rodeados
de psicópatas; el enemigo vive y duerme con nosotros
y comparte cosas”.
En tanto, Salinas –de la CAMM- recordó
que esta entidad comenzó a desarrollar una tarea
pública a partir del “Caso Monzón”.
Y si bien admitió que “en ciertos aspectos
hemos tenido socialmente un avance, no es suficiente
y queda mucho por hacer. Hay que volver visible a la
violencia y empezar a desnaturalizarla. Ahora hay mujeres
que entienden que el insulto, la humillación
y la denigración son formas de violencia y se
animan a denunciarlas. Sin embargo, la simbólica
sigue invisible. Es la más difícil de
detectar porque se trabaja desde aspectos culturales,
educativos y medios de comunicación, que van
conformando nuestra subjetividad, naturalizando cuestiones
que son formas de violencia, que a su vez siguen colocando
a las mujeres en situación de desigualdad”.
Salinas instó a que la violencia de género
sea tratada como una política pública
abarcativa transversalmente en toda la currícula
educativa. “Hay que desarmar el modelo cultural
vigente, una de cuyas consecuencias es la violencia
y la discriminación”.
Vale destacar que la entrega de premios se desarrolló
en el marco de la celebración por el Día
Internacional de la No violencia contra la Mujer.
Luego de las palabras, el jurado entregó menciones
al Instituto Jorge Luis Borges, la Escuela Secundaria
Nº 4, al Instituto Saavedra Lamas, la EES Nº
37, la ES Nº 22, la EES Nº 43, la ESB Nº
38, la ESM 104, la ESM Nº 110 y el Proyecto Nidos
–de los barrios La Herradura y Libertad-.
A posteriori, fueron entregadas las menciones especiales
a “Atrapada en la red” (Escuela de Educación
Secundaria Nº 4) “porque rescata distintas
formas de discriminación en relación a
la violencia y a las personas con capacidades diferentes”;
y al proyecto “Máscaras” (Instituto
Jorge Luís Borges), “por la síntesis
del mensaje y la creatividad en la presentación”.
Luego, fue entregado el tercer premio a “Kaulitz”
(Escuela Municipal Secundaria Nº 104), “por
su mensaje sintético, su presentación
original y didáctica”; segundo premio a
“Pedagogía de la violencia” (Instituto
Jorge Luís Borges), “por su enfoque pedagógico
y su dinámica, porque rescata la violencia simbólica
y mediática, que es compleja y difícil
de percibir”; y el primer premio a “Antes
que sea tarde” (Proyecto Nidos, barrio La Herradura),
“un trabajo original, guionado, que manifiesta
un abanico de temáticas vinculadas a la violencia
de género, a la violencia doméstica, destacando
situaciones cotidianas que atraviesan las mujeres que
sufren maltrato”.
En el epílogo del acto se presentó la
cantante Marita Moyano, acompañada por el guitarrista
Pablo Olmedo, para interpretar un par de canciones de
su habitual repertorio. |