| SIDA -
Ver - |
| BULIMIA Y ANOREXIA -
Ver - |
| |
SIDA
¿Qué significa
la sigla SIDA?
Significa Síndrome de
Inmunodeficiencia Adquirida.
* Síndrome: Conjunto
de manifestaciones (síntomas) que caracterizan a una enfermedad.
* Inmuno: Relacionado con el sistema de defensas de nuestro cuerpo.
* Deficiencia: Indica que el sistema de defensas no funciona o funciona
incorrectamente.
* Adquirida: Que se adquiere. No es congénita ni hereditaria.
¿Qué causa el SIDA?
El SIDA es una enfermedad infecciosa
causada por un virus denominado Virus de la Inmunodeficiencia Humana
(VIH o HIV) o virus del SIDA. Una enfermedad infecciosa es aquella
que es causada por un germen y que puede transmitirse de una persona
a otra. Un virus es una pequeña partícula infecciosa
que sólo puede vivir como parásito de las células
del organismo, donde se multiplica. Fuera de las células
sobrevive con dificultad y durante poco tiempo.
¿Cómo actúa
el HIV?
El HIV tiene la particularidad
de atacar a los linfocitos que son los directores de nuestro sistema
de defensa. Inicialmente el HIV permanece en estado latente, es
decir, "dormido" dentro de los linfocitos. En algunos
casos, al cabo de un tiempo, a menudo años y por causas aún
no bien determinadas, el virus se activa, es decir, se "despierta"
y comienza a destruir los linfocitos. De esta forma, el HIV debilita
progresivamente el sistema inmune, logrando que nuestro organismo
no pueda luchar adecuadamente contra diversos gérmenes.
¿Es lo mismo estar
infectado por el HIV que padecer la enfermedad del SIDA?
No. El hecho de que una persona
esté infectada por el HIV, es decir, que sea portadora del
virus, no quiere decir que tenga o vaya a tener SIDA, pero sí
indica que puede transmitir la infección a otras personas.
¿De qué manera
se transmite el HIV?
Se puede transmitir por
3 vías:
* Sanguínea: A través
del intercambio de agujas y jeringas y/o cualquier elemento punzante.
Durante el embarazo y el parto y por transfusiones de sangre no
controladas.
* Transmisión sexual: Las relaciones sexuales pueden transmitir
el HIV, ya sean homosexuales o heterosexuales. El paso del virus
se realiza a través de las lesiones o heridas microscópicas.
* Transmisión perinatal: Una mujer portadora del HIV puede
transmitir la infección a su bebé durante el embarazo,
el parto o la lactancia. Este riesgo se puede reducir en forma sustancial
si la mujer es tratada precozmente durante su embarazo y evita darle
de mamar a su bebé.
¿Para qué
sirve hacerse un análisis?
* Para saber que, si se ha
infectado, usted no debe tener relaciones sexuales sin preservativos
ni compartir agujas.
* Para evitar un embarazo y, en caso de no querer hacerlo, para
no amamantar al bebé.
* Para empezar a recibir ayuda médica. Existen distintas
drogas para retardar el desarrollo de la enfermedad y mejorar la
calidad de vida.
¿Cómo es
la confirmación del resultado?
El análisis del SIDA
puede hacerse solamente con su consentimiento, es confidencial y
debe estar confirmado.
Dado que la prueba de Elisa no es específica de la infección
por HIV, su resultado debe ser confirmado con otras pruebas.
Después de la prueba del anticuerpo del SIDA, usted recibirá
un resultado positivo o negativo. El resultado positivo sólo
es válido cuando está confirmado.
Si su análisis es
HIV negativo...
¿Qué significa
este resultado?
Significa que existen muchas
posibilidades de que usted no haya contraído la infección
por HIV.
Es conveniente que este análisis se repita a los 4 meses,
si así le fue indicado.
¿Qué es el
"Período Ventana"?
Es el tiempo (aproximadamente
de 2 a 6 meses) que transcurre desde que una persona se infecta
hasta que el organismo crea los anticuerpos para poder defenderse
del HIV.
¿Cómo cuidarse?
Es importante siempre usar
preservativo. Si mantiene relaciones sexuales con una persona que
vive con HIV -cualquiera sea su sexo- deberá repetir el análisis
cada 3 meses, sin olvidar el período ventana. Hasta que no
haya realizado el segundo análisis -si esto le fue indicado-
no permita que su sangre, semen o fluidos vaginales lleguen a otras
personas. No done sangre ni órganos.
Si su análisis es
HIV positivo...
¿Qué significa
esto?
* El resultado positivo significa
que se ha desarrollado el virus en su cuerpo. Que tenga el virus
del HIV no quiere decir que desarrollará el SIDA y se enfermará.
* Una persona puede estar infectada por el HIV y conservar un estado
saludable durante muchos años. Lo fundamental para ello es
respetar el tratamiento que le fuera indicado.
* Debería sugerirles a las personas que hayan tenido contacto
sexual o hayan compartido jeringas o agujas con usted que consulten
al hospital más cercano.
* Si su pareja no tiene el HIV debe realizarse el análisis
cada 3 meses. Si ambos integrantes de la pareja tienen el HIV, igual
deben cuidarse, porque volver a infectarse es perjudicial ya que
incrementa la posibilidad de enfermarse.
¿Qué hacer?
Consultar lo antes posible
con un médico infectólogo para que lo oriente.
¿Es posible tratar
la enfermedad?
Sí. Hay tratamientos
que, aunque no eliminan el virus, tienden a detener su avance. Estos
tratamientos han progresado, logrando una mejor calidad de vida
para las personas que viven con HIV.
¿Qué pasa con
las mujeres embarazadas?
Una mujer embarazada que tiene
el virus del HIV puede transmitir la enfermedad a su bebé.
Esto puede suceder durante el embarazo, en el momento del parto
o por medio de la leche materna. Es muy importante que la mujer
embarazada sepa si está infectada o no. El tratamiento precoz
aumenta muchísimo las posibilidades de no trasmitir el virus
al bebé. Consulte a su médico todo lo que necesite
saber sobre su embarazo y las alternativas de tratamiento.
¿Qué derechos
tiene usted?
* Las leyes nacionales establecen
el tratamiento gratuito en los hospitales públicos a toda
la población. Asimismo, las obras sociales y las prepagas
médicas tienen la obligación de prestar cobertura
total.
* El resultado de las pruebas es confidencial. Por ley nacional,
los profesionales médicos, psicólogos o cualquier
otra persona que por su ocupación se entere de que alguien
es portador del HIV o está enfermo de SIDA, tiene prohibido
revelar dicha información.
* Existe en nuestro país una Ley de SIDA que prohibe la toma
de análisis de HIV de modo obligatorio.
Algunos hechos importantes
para mencionar
Toda persona que es portadora
del virus de HIV, como la persona enferma de SIDA pueden contagiar
el virus.
El SIDA no se previene alejándose de personas afectadas.
Esa actitud margina mucho al enfermo y deja desprotegidos a los
demás.
Fuente: www.huesped.org.ar
BULIMIA Y ANOREXIA
Existe una nueva epidemia que está amenazando la salud e,
incluso, la vida de los adolescentes: la anorexia y la bulimia.
La importancia que se concede
al aspecto físico en nuestro país y el mundo influye
a muchas personas que se sienten descontentas con su imagen.
Los medios de comunicación
tienen mucho que ver con todo esto: La belleza física aparece
siempre asociada al éxito social y profesional. Todos conocemos
los nombres de las top-models, pero a casi nadie le suenan los nombres
de mujeres con logros personales tan importantes como descubrir
tratamientos eficaces para una enfermedad o defender los derechos
humanos. Las librerías, los programas de televisión,
las películas nos ofrecen abundantes modelos de cuerpo ideal
que no son de ningún modo ideales: primero porque muchas
veces los modelos son montajes de varias fotos retocadas y no existen
en la realidad; y segundo, porque es subestimar a las personas el
condenarlas al éxito o al fracaso por uno solo de sus múltiples
atributos, el aspecto, que además es una de las características
más determinadas genéticamente y por lo tanto menos
controlable (talla y peso). De la misma forma que se nos recuerda
cómo debemos ser (altos, estilizados, lindos, vestidos a
la última) se nos sugiere cómo podemos conseguirlo:
dietas milagrosas, operaciones de cirugía estética,
productos de belleza y ropa de esa que llevan las escuálidas
modelos que vemos en los desfiles. ¿Te das cuenta de que
todas las propuestas son bastante caras, y que no se nos ofrecen
alternativas más económicas y saludables como hacer
ejercicio, comer de forma equilibrada o simplemente dejar de preocuparnos
tanto por nuestro aspecto y dedicarnos a cosas más interesantes
para resultar más atractivos?.
Por todo esto hablar de anorexia
y bulimia es cuestionar nuestra cultura. Necesitamos una renovación
de nuestros valores y de nuestras conductas. Necesitamos, sobre
todo, definir lo atractivo con parámetros más amplios,
para que la mayoría de las personas, y no sólo una
pequeñísima parte, pueda sentirse bien con su apariencia
personal. Necesitamos poner énfasis en otras características
(ingenio, integridad, talento, inteligencia, sentido del humor...)
a la hora de evaluar la valía de las personas. En este sentido
las medidas que desde el mundo de la política, de la moda
o de la salud se están tomando son prometedoras porque van
dirigidas a la raíz de estos problemas.
¿Y porqué los
adolescentes son los más vulnerables? Seguro que si lo pensas
podés identificar bastantes factores de riesgo: una gran
sensibilidad a la opinión de los demás, una cierta
inseguridad respecto a lo que te gusta y lo que querés que
te lleva a seguir las modas, cambios físicos que te hacen
dudar de tu aspecto, tiempo libre para consumir mucha televisión
y ser el blanco favorito de la publicidad...
Prácticamente todo el
mundo tiene algún motivo de queja relacionado con su cuerpo,
algún rasgo o alguna parte que le resulta desagradable y
trata de disimular. Esto no es nada patológico. Al contrario,
una de las mejores cosas que podemos hacer para mejorar nuestro
aspecto es conocer nuestros defectos y tratar de que no se noten
demasiado, a la vez que conocemos nuestros puntos fuertes y sabemos
resaltarlos. En este sentido los chicos y las chicas difieren bastante:
mientras que ellos suelen evaluar sus cuerpos de forma realista,
las chicas nos vemos habitualmente como más gordas y menos
atractivas de lo que nos ven los demás. Nuestra queja más
frecuente es acerca de la grasa, que se acumula en mayor proporción
en nuestros cuerpos desde la pubertad como parte de nuestro proceso
de desarrollo natural. Esta distorsión de la imagen incrementada
en las chicas se debe en gran medida a razones sociales y educativas.
Como sugerencia para sentirte
bien con tu propio cuerpo:
• Cuando te mires al
espejo, asegúrate de percibir qué es lo que te gusta
de tu apariencia y recuérdatelo.
• Rompe el hábito de comparar tu apariencia con la
de los demás.
• No comentes o critiques la apariencia de los demás.
• Aprende a vestirte cómodamente, antes que a la moda.
• Cuando conozcas a otros, céntrate en algo concreto
al margen de tu apariencia: esfuérzate por ser interesante,
ingenioso, simpático y una persona que sabe escuchar.
• Huye de aquellos medios de comunicación que te hacen
sentir mal con tu cuerpo y tu aspecto.
• Elogia a las personas por otras razones que no sean la apariencia
física.
• Aprende a valorarte a ti mismo por otras cosas que no sean
tu apariencia.
Anorexia
¿Qué es?
La anorexia es un desorden
alimenticio y psicológico a la vez. Esta condición
va más allá del control del peso: el enfermo inicia
un régimen alimenticio para perder peso hasta que esto se
convierte en un símbolo de poder y control. De esta forma,
el individuo llega al borde de la inanición con el objetivo
de sentir dominio sobre su propio cuerpo. Esta obsesión es
similar a una adicción a cualquier tipo de droga o sustancia.
Hoy en día, se registran 4 casos de anorexia por cada mil
personas.
Las características
esenciales de este trastorno son la distorsión de la imagen
corporal, sin reconocer el progreso de la delgadez y el sentimiento
general de ineficacia personal. Al principio es sólo una
cuestión de grados lo que diferencia a la anoréxica/o
de los demás: ante un fracaso o siguiendo el consejo de una
amiga surge el deseo de perder peso. Se ponen a dieta y se convierten
en grandes expertas en el mundo de la dietética, siguiendo
unas consignas mucho más duras y rígidas que las de
sus amigas. Cuando las demás han dejado de hacer dieta, la
persona con anorexia continúa. La gente le dice que está
muy flaca y a ella le encanta oírlo. Le gusta animarse a
seguir perdiendo más peso aún. Comienza a desarrollar
hábitos alimentarios particulares y rígidos: sólo
come determinados alimentos en determinadas cantidades, parte la
comida en pequeños trozos y la separa... Aunque tenga hambre
es tal el miedo a dejarse llevar que siente la necesidad de mitigar
sus efectos y evitar el aumento de peso bebiendo mucho agua, utilizando
laxantes o vómitos o realizando una actividad física
exagerada. Todas estas conductas anómalas se acentúan
a medida que progresa la enfermedad, al igual que las complicaciones
físicas: la inanición vuelve al organismo mucho más
vulnerable a infecciones, problemas gastrointestinales o hipotermia.
Se pierde la menstruación, el pelo se cae, la piel se seca
y pierde color. A nivel psicológico aparecen síntomas
de depresión, cambios de carácter y distorsión
en la imagen corporal que suele ir acompañada de una negación
del problema. Siguen viéndose gordas a pesar de estar escuálidas
o siguen expresando una gran insatisfacción con su cuerpo
y su imagen. Su cuerpo se ha convertido en la definición
de su valía como personas y a pesar del estricto control
que ejercen sobre él, siguen sin gustarse.
¿Cuáles son
las causas?
Actualmente no existe una causa
única para la anorexia, aunque las investigaciones han arrojado
ciertas pistas en el campo médico y psicológico. Al
igual que en la bulimia, las causas de la anorexia son múltiples
y difíciles de valorar. Todas ellas, tantos las individuales
como las familiares, sociales y culturales, deben tenerse en cuenta
de cara a un tratamiento. Hay muchos enfoques distintos pero todos
ellos señalan dos fases en el tratamiento de este problema:
como primer paso debe recuperarse el peso a través de una
realimentación controlada médicamente. La recuperación
física trae consigo una mejora en algunos aspectos psicológicos
como la percepción de la imagen corporal o la obsesión
por el peso. Una vez que el estado físico ha mejorado, el
tratamiento se centra en los pensamientos, sentimientos y conductas
que resultan poco adaptativos. Se trata de mejorar la autoestima
y de estimular nuevas formas de expresar sentimientos y valorarse
a sí mismo, reconciliando a la persona con su cuerpo y sus
necesidades.
Algunos expertos creen que
esta enfermedad se origina en las altas demandas de la familia y
la sociedad: el ciclo destructivo comienza con la presión
que el individuo siente por ser delgado y atractivo. El problema
se centra, entonces, en una baja autoestima.
Para otros investigadores,
la anorexia nace a raíz de otro problema. Este tipo de desorden
podría desarrollarse en cierto tipo de familias disfuncionales,
ya observadas anteriormente en casos de pacientes anoréxicos.
En ellas, los miembros se vuelven tan interdependientes que no pueden
alcanzar su identidad como seres individuales. Parte de esta disfunción
se traduce en un miedo a crecer por parte de los niños de
la familia. Entonces, especialmente las niñas, comienzan
una dieta para evitar que sus cuerpos se desarrollen.
A pesar de que las causas orgánicas
aún no están identificadas, hay cierta evidencia de
que parte de la disfunción se origina en el hipotálamo,
una parte del cerebro que regula los procesos metabólicos.
¿Sabés el
diagnóstico?
La anorexia es un desorden
difícil de diagnosticar debido a que el paciente esconde
y niega su condición de enfermo. Rara vez el individuo anoréxico
buscará ayuda pues la pérdida de peso en sí
no es vista como un problema. El diagnóstico actual se realiza
solamente cuando aparecen otras complicaciones médicas como
la amenorrea o problemas gástricos y se basa en cuatro criterios
básicos:
• La negación
del individuo a mantener el peso del cuerpo cercano a su ideal,
según su estatura y edad.
• Un miedo intenso a engordar, aunque el peso sea inferior
a lo normal.
• La auto percepción se distorsiona y el individuo
no reconoce o asume la extrema pérdida de peso.
Finalmente, en mujeres que
ya tienen su ciclo menstrual, existe una alta probabilidad de amenorrea
(suspensión de la menstruación).
Tratamiento
El tratamiento va mucho más
allá de la recuperación del peso perdido. Paralelamente
a una alimentación nutritiva, el individuo deberá
someterse a una terapia psiquiátrica. Esto implica que el
tratamiento puede ser guiado tanto por un médico clínico,
como por un psicólogo. En los casos más extremos,
el paciente deberá ser hospitalizado.
¿Qué hacer
ante un caso de anorexia?
Cuando se sospeche o sepa que
una persona tiene anorexia, debe hacer que consulte lo antes posible
con su médico de cabecera para que éste le remita
a un médico psiquiatra experto o especializado en esta enfermedad.
O acudir directamente a un psiquiatra de estas características.
¿Cuáles son
las consecuencias físicas?
Corazones pequeños.
Niñas de 17 años
con corazones del tamaño de una de siete. Quedarse, literalmente,
en los huesos está provocando alteraciones en el funcionamiento
y en el tamaño del corazón. Los expertos desconocen
aún si la recuperación del peso devolverá la
normalidad al funcionamiento cardiaco.
Niñas menopáusicas.
La amenorrea (pérdida
de la menstruación) es uno de los tres síntomas que
sirven para el diagnóstico de la anorexia. Dicha pérdida
ha sido asociada, junto a un aumento de los niveles de ciertas hormonas,
como el cortisol, con la aparición de osteoporosis.
¿En qué consiste
el tratamiento?
El médico psiquiatra
hará un diagnóstico del estado físico y mental
de la persona enferma, y según el resultado aconsejará
un tratamiento ambulatorio o su ingreso en un hospital o clínica.
El tratamiento consiste en corregir las anomalías metabólicas
y normalizar la alimentación, junto con un tratamiento psiquiátrico
y psicoterapéutico. La familia y personas íntimas
de la enferma también deben recibir orientación y
ayuda.
Bulimia
¿Qué es?
La palabra bulimia significa
hambre de buey y procede del griego boulimos (bous: buey; limos:
hambre). Para las personas con bulimia, que afecta diez veces más
a las mujeres que a los hombres, la comida es una adicción
placentera y autodestructiva.
Es un desorden alimenticio.
Esta enfermedad se caracteriza por episodios secretos de excesiva
ingestión de alimentos, seguidos por métodos inapropiados
para controlar el peso como el vómito autoinducido, el abuso
de laxantes o diuréticos y la realización de ejercicios
demasiado exigentes para el cuerpo. En un 70% de los casos este
trastorno acompañado de anorexia (bulimarexia) y en un 30%
se manifiesta como bulimia pura . La principal diferencia radica
en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a
los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones
esporádicos. El acceso de bulimia o atracón se inicia
con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia
por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico.
La frecuencia de los atracones es muy variada y los enfermos pueden
darse varios en el mismo día durante varios días seguidos.
Con los atracones suelen sobrepasar las 5.000 calorías diarias.
Hay bulímicos que han llegado a superar en un día
las 25.000 y alguno ha muerto por dilatación aguda de estómago.
La bulimia está considerada como una enfermedad invisible
porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la
perciba.
Este trastorno se caracteriza
por la sensación de pérdida de control sobre la cantidad
de alimento que uno toma. Algunos de sus síntomas son los
atracones frecuentes con sentimientos de tristeza y culpa, vómitos
posteriores a un atracón, esconder alimentos y comer a escondidas,
historia de dietas y fluctuaciones importantes en el peso, y preocupación
extrema por la figura y el peso. Hay personas que no se ajustan
a todos estos criterios pero pueden tener pautas alimentarias bulímicas.
¿Cuáles son
las causas?
Al igual que la anorexia, no
se ha logrado descubrir una causa orgánica definitiva para
la bulimia. Su proceso de gestación comienza cuando existe
algún grado de insatisfacción con la apariencia del
cuerpo. En este caso, el individuo siempre se considerará
con exceso de peso, aunque la realidad sea otra. Así, comenzará
a hacer dieta y, viendo que la imagen en el espejo no cambia, la
dieta se intensificará hasta llegar a las prácticas
bulímicas.
Entre las causas de este problema
se encuentran las experiencias de rechazo social o de fracaso que
se atribuyen al peso y los consejos de las amigas. La constatación
de que en nuestra cultura la delgadez se considera un requisito
para el éxito lleva a querer perder peso y empezar dietas
estrictas que no pueden seguirse y nos hacen sentir no sólo
fracasados, sino también hambrientos. Las dietas se rompen
con atracones y la culpabilidad por las calorías consumidas
y la posibilidad de engordar llevan al vómito.
Algunos expertos creen que
esta enfermedad se origina en las altas demandas de la familia y
la sociedad: el ciclo destructivo comienza con la presión
que el individuo siente por ser delgado y atractivo. El problema
se centra, entonces, en una baja autoestima.
El trastorno puede aparecer
a cualquier edad y repetirse en diferentes momentos de la vida,
generalmente inducido por acontecimientos vitales traumáticos
o negativos separación de la familia para estudiar la carrera;
la segunda crisis, divorcio, perdida de un ser querido ....
¿Sabés el
diagnóstico?
A pesar de que la negación
y secretismo complican el diagnóstico de la bulimia, existen
cinco criterios básicos para identificar esta enfermedad:
Frecuentes episodios de ingesta abusiva de alimentos. En este caso,
el paciente suele comer cada dos horas una cantidad de comida superior
a la que cualquier persona normal desearía.
Un sentimiento de falta de
control durante este episodio o, en su defecto, la sensación
de que no puede evitar la necesidad de comer.
Además de la comida
desmesurada, existe un comportamiento compensatorio inapropiado
para evitar el aumento de peso. Esta conducta se traduce en el vómito
auto-inducido, en el sobre uso de laxantes, diuréticos y
enemas o en el exceso de ejercicios físicos.
Tanto el exceso de comida como
las comidas compensatorias deben ocurrir al menos dos veces por
semana durante tres meses.
El comportamiento es influenciado
por la imagen corporal.
Tratamiento
Los pacientes bulímicos
presentan una variedad de complicaciones médicas y psicológicas,
las que son normalmente consideradas reversibles a través
de un tratamiento multidisciplinario. Este puede ser liderado por
un médico, un psiquiatra y, en algunos casos, por un psicólogo
clínico. El objetivo primordial del tratamiento está
enfocado en las necesidades físicas y psicológicas
del paciente. La meta última es que la persona se acepte
a sí misma y logre llevar una vida emocionalmente sana y
equilibrada.
Con un tratamiento adecuado
la mayoría de las personas que sufren este trastorno mejoran
sensiblemente y llegan a liberarse de él. Los elementos básicos
de un programa de tratamiento son:
Cuidado médico
Educación y apoyo
• Planificación
de un estilo de vida saludable
• Eliminación del ciclo de atracones y purgas
• Terapia dirigida a reforzar la autoestima y resolver problemas.
Para posibilitar una recuperación
completa, una persona con bulimia debe:
• Participar activamente
en el plan de tratamiento.
• Completar el programa de hospitalización cuando sea
necesario.
• Funcionar independientemente en las actividades cotidianas.
• Asistir regularmente a la psicoterapia individual, de grupo
y/o familiar.
• Visitar a su internista regularmente para proteger su salud
física.
• Demostrar aptitudes eficaces de hacer frente a las cosas.
• Pedir la asistencia cuando sea necesario.
• Ser honesto(a) con su terapeuta e internista. No retener
información.
La obsesión con las
pérdidas y ganancias de peso tiene poca incidencia en el
peso real y produce efectos indeseados y peligrosos: a nivel físico
deshidratación y desequilibrio electrolítico que pueden
requerir hospitalización, daños en la garganta y el
esófago debidos a las náuseas crónicas, trastornos
estomacales y gastrointestinales producidos por los vómitos
repetidos o el uso de laxantes... A nivel psicológico las
personas con bulimia están demasiado obsesionadas con el
peso y el cuerpo como para disfrutar de las relaciones sociales
y de sus vidas. Todas sus energías están centradas
en el peso y la comida. Comer ha dejado de ser un placer y se ha
convertido en una actividad descontrolada y culpabilizadora. Ya
no hay diversión posible para ellas.
¿Qué consecuencias
puede tener una bulimia?
La bulimia es una enfermedad
grave que puede producir serias complicaciones médicas:
Alteraciones digestivas: colon irritable, megacolon, reflujo gastrointestinal,
hernia hiatal, perforación esofágica, dilatación
y rotura gástrica, pancreatitis.
Alteraciones metabólicas:
descenso de glucosa, cloro, calcio y potasio en sangre. Deshidratación.
Alteraciones cardíacas: prolapso de la válvula mitral
y arritmia, con riesgo de muerte.
Otras alteraciones pueden ser del tipo genitales, óseas y
renales.
La mortalidad es superior a
la de la anorexia, falleciendo por complicaciones médicas
derivadas de los "atracones", vómitos y uso de
laxantes, o por suicidio.
¿Por qué
se ha disparado el número de casos?
Han bastado diez años
para que las cifras sobre incidencia de anorexia y bulimia en nuestro
país se equiparen a las del resto de los países europeos,
convirtiéndose así en la tercera enfermedad (la primera
es el asma, y la segunda la obesidad) más frecuente entre
los adolescentes. Ahora, aproximadamente, una de cada 100 adolescentes
de entre 14 y 18 años cae en las garras de la anorexia, mientras
que un 2,4% desarrolla bulimia. Y no sólo el sexo femenino
(la anorexia nerviosa afecta 15 veces más a mujeres que a
hombres) se está enganchando a los trastornos de la alimentación,
también los varones han empezado a verse reflejados significativamente
en las estadísticas.
Las investigaciones realizadas
en España están aportando ya algunas respuestas al
porqué de este aumento espectacular de casos, así
como las razones que justifican esta alarma: los cambios sociales,
un mejor diagnóstico, un nuevo comportamiento de la enfermedad
y un conocimiento mayor de las consecuencias físicas de padecer
trastornos de la alimentación.
Analicemos algunos de estos
factores:
CAMBIOS SOCIALES.
La cultura de la delgadez.
En las últimas dos
décadas, la delgadez se ha convertido en la tarjeta de visita
de todos aquellos hombres y mujeres que desean triunfar social y
profesionalmente. Los mensajes que hacen referencia a la imagen
corporal son omnipresentes y con ellos se transmite la idea de que
estar delgado es el medio para obtener la felicidad y el éxito.
La presión es excesiva. Los anunciantes presentan modelos
jóvenes anoréxicos como paradigma de deseo sexual;
por otro lado, La ropa se diseña y exhibe para los cuerpos
delgados a pesar de la realidad de que pocas mujeres podrían
llevarlas con éxito. Aunque corren mayor riesgo las personas
cuyo sentido de la autoestima se basa en su totalidad en la aprobación
externa y apariencia física, pocas mujeres son inmunes a
estas influencias.
Pérdida de hábitos
alimenticios.
La incorporación de
la mujer al mundo laboral es otro de los factores sociales del que
se están sirviendo la anorexia y la bulimia para su propagación.
La ausencia de una persona que se responsabilice de los horarios
de comida (un papel tradicionalmente atribuido a la madre) ha facilitado
que muchos adolescentes que empezaban su tonteo con la dieta escaparan
al control familiar y acabaran transformando una alimentación
irregular en una enfermedad grave.
Aspectos tradicionales, como
sentarse a la mesa para comer o cenar en familia están desapareciendo
de las casas españolas. Este es uno de los motivos que están
favoreciendo la expansión de los trastornos de la alimentación.
Otra de las conductas rotas en los hábitos alimenticios es
, la hora de la merienda. El descontrol a la hora de la merienda
ha aumentado. Ahora cada uno abre la nevera y coge lo que quiere.
Los niños aprenden a comer mal, de ahí que las costumbres
dietéticas que transmitirán a sus hijos también
serán erróneas.
Una solución a este
problema es introducir una asignatura sobre nutrición en
las escuelas, para que los alumnos aprendan cuáles son sus
necesidades alimenticias y lleven siempre un estilo de vida sano.
Mejor Diagnóstico
Las estadísticas no
mienten: el aumento de personas que acaba desarrollando un trastorno
de alimentación se ha elevado considerablemente. Algunos
autores apuntan a que parte de este crecimiento se debe tanto a
un mejor diagnóstico.
Más factores precipitantes.Divorcio
de los padres, sobreprotección de los hijos, muerte de un
familiar, antecedentes familiares de anorexia o depresión
o, incluso, ser el primero o el último de los hermanos se
han revelado como factores que pueden empujar a un adolescente con
predisposición a sufrir un trastorno de alimentación
a caer definitivamente en la telaraña de la anorexia o de
la bulimia.
ANOREXIA
Las anoréxicas usan frecuentemente
ropas grandes para ocultar su extrema delgadez.
- Los síntomas son:
- Depresión. Se las ve retraídas
y su máxima preocupación gira en torno a la comida.
- Extrema dependencia a pautas impuestas por
otros.
- Exceso de amor a su propio cuerpo haciéndolas
olvidar el amor a la vida de relación llevándolas
al aislamiento.
- La autoestima pasa por la balanza.
- Insomnio e hiperactividad.
- Cese de la menstruación o postergación
de su iniciación.
- Piel seca y fría, con vello en brazos,
cara y espalda.
- Distorsión de la imagen corporal:
se ven gordas frente al espejo y se sienten gordas.
- Extremada rigidez en su rutina de ejercicios.
- Estrictas reglas de alimentación
como no tomar líquidos o no comer sin haber hecho ejercicios
antes.
- Lento desarrollo físico
y social.
BULIMIA
- Los bulímicos se atracan y vomitan
desde una vez por semana a cinco veces por día.
- Hay otros síntomas observables:
- Constante preocupación por la comida.
Miedo extremo a aumentar de peso.
- Distorsión de la imagen corporal;
se ven gordas frente al espejo y se sienten gordas.
Piel seca y pelo quebradizo.
- Glándulas inflamadas debajo de la
mandíbula como consecuencia de los vómitos, que
hace aparecer la cara como más gorda.
- Depresión y cambios de ánimo.
- Fatiga y sudoración fría debido
al rápido cambio de nivel de azúcar en la sangre.
- Acuden al baño enseguida después
de ingerir alimentos.
- Vómitos autoprovocados, uso de laxantes
y diuréticos.
- Rupturas vasculares en la cara o bajo los
ojos, pierda de piezas dentales, irritación general del
aparato digestivo.
¿Donde acudir?
Para cualquier consulta,
se debe acudir lo más rápidamente posible al médico
de cabecera, que se encargará de hacer un diagnóstico
y, en caso necesario, solicitará la ayuda de otros profesionales.
|